domingo, 15 de agosto de 2010

Feria de Pizarra

El día que me comprometí a publicar los domingos y miércoles, no pensé en la Feria de Pizarra.
Porque ayer comenzó la Feria de mi pueblo, Pizarra, y para los que no me conozcan personalmente (o no al menos durante temporadas veraniegas), para mí la Feria de Pizarra lleva TODOS LOS AÑOS, afortunadamente, una palabra asociada: TRABAJO.

Gente divirtiéndose en la Feria de día de Pizarra.


Durante la Feria, mi hermano y yo nos encargamos de retransmitir en directo a través de Radio Pizarra el ambiente y cómo se vive la Feria. Pero además, también con mi hermano Fran, nos encargamos de presentar los actos oficiales de la Feria.


Y esto otros años, yo lo he llegado a compaginar con un tercer trabajo. Recuerdo con especial cariño que hace dos años trabajé por las mañanas como operador de cámara en el programa de Feria de Málaga de la ya desaparecida Localia. Y por las tardes y noches, retransmitía en directo desde Radio Pizarra y presentaba actos. Y luego me iba a las ocho de la mañana para Málaga otra vez para preparar los equipos y empezar a grabar un programa de tele nuevo. Todo eso, terminando de presentar un acto a las tres y media o cuatro de la mañana. Si ese año no me dio un infarto o no morí de accidente de tráfico por dormir conduciendo, ya son dos posibles muertes descartadas en mi vida.



La "bajá" de la Virgen de la Fuensanta.


Pero bueno, este año me lo tomo de manera más relajada. Sólo tengo las dos responsabilidades que os especifiqué antes. Así que seguro que disfruto mucho más de la Feria.

Lo que más me gusta de estos días, no podía irme sin decirlo, es encontrarme en la calle esos amigos de siempre a los que no ves nunca. Así que espero encontrármelo a todos en estos cinco días de Fiesta en Pizarra. Y por supuesto, estáis todos invitados a venir.




Miss Visitante y amigos.

El miércoles volveré por aquí para hablar de la Feria y de algo más. Hasta entonces.

1 comentario:

Juanma Suárez dijo...

Me alegra que "hayas vuelto"...

El miércoles estaré por aquí, como un clavo (o un calvo, como prefieras) a ver qué hay de nuevo.